En la punta de la península de Cimavilla, sobre el cerro de Santa Catalina, una enorme pieza de hormigón enmarca el cielo y el mar: es el Elogio del Horizonte, de Eduardo Chillida. Se ha convertido en el símbolo de Gijón y en su mejor mirador, y la visita es gratuita y está abierta a cualquier hora.
La escultura
Chillida la concibió como un gran arco abierto que dialoga con el horizonte del Cantábrico. Se inauguró el 9 de junio de 1990; mide unos 10 metros de altura y pesa alrededor de 500 toneladas. Vista de lejos parece ligera, casi un signo dibujado sobre el cielo; de cerca impresiona su masa.
Más allá de la forma, el Elogio está pensado para vivirse: colócate bajo el arco en un día de viento y escucharás cómo el hueco recoge y amplifica el rumor del mar. Mucha gente se queda en silencio unos minutos solo para oírlo.
El cerro de Santa Catalina
El cerro fue durante siglos terreno militar: en el siglo XVII se fortificó para proteger la costa de piratas y corsarios, y la ciudad lo adquirió más tarde para convertirlo en parque, abierto desde 1982. Hoy es una pradera alta y despejada asomada al mar, con caminos que rodean el promontorio. Desde aquí se ve la bahía y la playa de San Lorenzo hacia el este, y el puerto y El Musel hacia el oeste.
Cómo llegar y cuánto tiempo dedicar
- A pie desde el centro: cruza el puerto deportivo hasta la plaza del Marqués y sube por las calles de Cimavilla, o hazlo desde la plaza Mayor. Son cuestas cortas pero empinadas.
- Tiempo: entre 30 minutos y una hora para la subida, la escultura y la vuelta al cerro. Si lo combinas con el resto del barrio, reserva media mañana.
- Accesibilidad: el parque tiene caminos amplios, pero las pendientes son pronunciadas. Si vas con carrito o movilidad reducida, tómate la subida con calma y con paradas.
Consejo: el viento arriba puede ser fuerte incluso en verano. Lleva una chaqueta ligera y sujeta bien gorras y móviles cuando te acerques al borde.
La mejor hora
El atardecer es el momento estrella: el sol cae sobre el mar por el oeste y la escultura se recorta en contraluz. Si buscas fotos sin gente, ve temprano por la mañana. Tienes más puntos para ver la puesta de sol en los mejores atardeceres de Gijón.
Qué combinar cerca
- Cimavilla: Termas Romanas, plaza Mayor, palacio de Revillagigedo y sidrerías a pocos minutos cuesta abajo.
- Escultura Nordeste: de Joaquín Vaquero Turcios, al inicio de la subida al cerro. Más piezas en nuestra guía de monumentos y esculturas.
- Muro de San Lorenzo: baja hasta la iglesia de San Pedro y sigue por el paseo del Muro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta ver el Elogio del Horizonte?
Nada. Está en un parque público al aire libre, en lo alto del cerro de Santa Catalina, y se puede visitar en cualquier momento.
¿Quién hizo el Elogio del Horizonte?
El escultor vasco Eduardo Chillida. Se inauguró en 1990 y es una pieza de hormigón de unos 10 metros de altura y alrededor de 500 toneladas.
¿Por qué suena el Elogio del Horizonte?
Cuando sopla el viento, el aire se cuela por la estructura y, si te colocas debajo, el hueco amplifica el rumor del mar y del viento. Es una de las experiencias más curiosas de la visita.
¿Cómo se sube al cerro de Santa Catalina?
A pie desde Cimavilla, por calles en cuesta y caminos del parque. La subida es corta pero empinada; desde la plaza Mayor o la plaza del Marqués se llega en un paseo breve.
¿Cuál es la mejor hora para ir?
Al atardecer, por la luz sobre el mar y el puerto, o a primera hora si quieres la escultura casi para ti. Los días de viento son los mejores para escucharla.
Fuentes consultadas
- Wikipedia – Elogio del horizonte — 29 de octubre de 2026
- Wikipedia – Cimadevilla (Gijón) — 29 de octubre de 2026
