Bajo una plaza junto al mar, al pie de Cimavilla, se esconde el edificio romano más importante de Gijón: las termas públicas de la antigua ciudad. El museo permite recorrer sus salas por pasarelas y entender cómo funcionaba un baño romano, con su sistema de calefacción bajo el suelo. Es una visita corta, muy bien situada y perfecta para empezar a conocer la ciudad.
Qué son y por qué importan
En época romana, la colina de Cimavilla albergó una pequeña ciudad amurallada. Como cualquier núcleo romano que se preciara, tenía unas termas públicas: un lugar para bañarse, pero también para reunirse, hacer negocios y cuidarse. Las de Campo Valdés se levantaron hacia el siglo I y se reformaron y ampliaron en el siglo II, adosadas a la muralla y muy cerca de la actual playa de San Lorenzo.
Con el tiempo el edificio quedó sepultado. Sobre él se levantó la iglesia de San Pedro y la zona llegó a usarse como basurero y como cementerio parroquial. Las ruinas aparecieron por casualidad en 1903, durante unas obras de alcantarillado, y fueron documentadas entonces por Calixto Alvargonzález y Julio Somoza. Las excavaciones sistemáticas llegaron en 1990, y en 1995 se abrieron al público como museo. Están declaradas Bien de Interés Cultural.
Qué vas a ver
El recorrido sigue el orden de un baño romano, que pasaba por salas a distintas temperaturas:
- Sala fría (frigidarium), para refrescarse.
- Sala templada (tepidarium), de transición.
- Sala caliente (caldarium), con piscina de agua caliente.
- El hipocausto: el sistema de calefacción bajo el suelo, con pequeños pilares de ladrillo que dejaban circular el aire caliente del horno. Es lo que más llama la atención.
Algunas paredes estuvieron decoradas con pinturas murales. El museo se organiza en torno a los restos excavados y ayuda a identificar cada espacio y su función.
Consejo: al salir, fíjate en la plaza de Campo Valdés y en la iglesia de San Pedro. Gran parte de las termas sigue bajo tus pies, y parte de las ruinas quedó oculta cuando se reconstruyó el templo tras la Guerra Civil.
Información práctica
- Ubicación: plaza de Campo Valdés, en el extremo oeste de la playa de San Lorenzo y junto a la iglesia de San Pedro.
- Duración: en torno a una hora.
- Horarios y entradas: cambian según la temporada. Consulta los vigentes en la web de la red de museos del Ayuntamiento de Gijón.
- Cómo llegar: a pie desde el centro en pocos minutos. Si vienes en coche, mejor aparcar fuera de Cimavilla; tienes opciones en dónde aparcar en Gijón.
Qué combinar cerca
Las termas son el punto de partida ideal para una mañana completa por la Gijón histórica:
- Visita las termas a primera hora.
- Sube por las calles de Cimavilla hasta el Museo Casa Natal de Jovellanos.
- Continúa hasta el cerro de Santa Catalina y el Elogio del Horizonte.
- Baja a comer o a tomar una sidra en el barrio.
- Por la tarde, pasea por la playa de San Lorenzo y el Muro.
Si te interesa la Gijón romana y prerromana, completa la visita con la Campa Torres y la villa romana de Veranes; las encontrarás en nuestra guía de museos de Gijón.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en visitar las Termas Romanas de Gijón?
Calcula en torno a una hora para recorrerlas con calma. Es un museo compacto que encaja bien en una mañana por Cimavilla.
¿De qué época son las termas de Campo Valdés?
Se construyeron en época romana altoimperial, hacia los siglos I y II d. C., cuando Gijón era una pequeña ciudad amurallada sobre la colina de Cimavilla.
¿Dónde están exactamente las termas?
Bajo la plaza de Campo Valdés, junto a la iglesia de San Pedro, justo donde empieza la playa de San Lorenzo, en el barrio de Cimavilla.
¿Son las termas un buen plan con niños?
Sí, si se plantea como un juego de detectives: buscar el horno, imaginar los suelos calientes y adivinar para qué servía cada sala. Al ser una visita corta, no se aburren.
Fuentes consultadas
- Wikidata – Termas romanas de Campo Valdés (Q6142693) — 28 de octubre de 2026
- Wikipedia – Termas romanas de Campo Valdés — 28 de octubre de 2026
- Ayuntamiento de Gijón – Red de museos — 28 de octubre de 2026
